“Mi nombre es Martha Martínez y como madre de Holvin Antonio fue difícil aceptar que mi hijo tenía una discapacidad, y sobre todo lograr que el resto de la gente, la sociedad y la familia lo miraran con normalidad. Al inicio me molestaba porque la gente decía “el enfermito”, y trataba de explicarles que no era una enfermedad, sino una discapacidad. Eso costó mucho.
Mi primer parto fue de gemelos, los niños nacieron prematuros. Heiner nació primero y sin problemas, pero Holvin...
Los niños, niñas y jóvenes con disCapacidad de Nicaragua requieren de diferentes formas de cooperación para hacer posibles los programas que permiten la optimización de su desarrollo, la defensa de sus Derechos Humanos y su derecho a ser personas felices.